Karin Sierralta, pasión y compromiso en cada ola

En esta nueva entrega de Encuentros Enriquecedores, tengo el honor de compartir una conversación con una de las personas más influyentes del surf latinoamericano. Pero, por encima de todo, con alguien a quien aprecio y respeto profundamente.

*Karin Sierralta no solo ha sido una figura clave en el crecimiento del surf en nuestra región, sino que ha sabido usar cada oportunidad y cada cargo para tender la mano, impulsar talento y construir comunidad. Nos hemos cruzado en campeonatos en lugares tan distintos como Japón, Estados Unidos o el siempre acogedor El Salvador, y en todos ellos he visto su cercanía, su entrega y su compromiso con el deporte y con las personas.

Esta entrevista es una forma de reconocer su trabajo, pero sobre todo su generosidad. Porque detrás de cada decisión, siempre hay alguien que no ha dejado de ayudar.

Desde tu doble rol en la ISA y el ALAS Pro Tour, ¿cómo describirías el momento actual que vive el surf a nivel global y latinoamericano?

KS: Estamos viviendo la mejor época competitivamente hablando. La inclusión del surf en los JJ. OO. ha sido un sueño hecho realidad. Los atletas olímpicos han logrado un nivel de patrocinios sin precedentes. Por otro lado, a nivel de LATAM, hace unos años era una ilusión tener atletas latinos en finales ISA, clasificatorias olímpicas y las primeras divisiones del WCT. Hoy esto se está dando.

¿Qué impacto ha tenido la inclusión del surf en los Juegos Olímpicos en el desarrollo de este deporte en regiones como América Latina?

KS: El surf en Latinoamérica es muy popular. Con su inclusión en JJ. OO., el crecimiento e interés ha sido exponencial, principalmente porque muchas federaciones han logrado un apoyo económico sin precedentes, logrando que los atletas tengan un mayor respaldo técnico y que puedan incluir sus programas deportivos en un presupuesto anual. Obviamente no son todos los países, pero muchos han logrado sacar ventaja del apoyo gubernamental, ya sea de los comités olímpicos o de los ministerios de deporte. Esto se ve reflejado en los circuitos nacionales y en la participación de las selecciones nacionales en eventos regionales.

En tu experiencia, ¿cuáles son los mayores retos que enfrentan las organizaciones de surf para consolidarse como estructuras sólidas y sostenibles?

KS: Pienso que las organizaciones necesitan lograr credibilidad ante las instituciones de gobierno y empresas privadas con un trabajo profesional y de resultados. Es decir, primero deben conseguir que las instituciones deportivas —llámense olímpicas o ministerios deportivos— entiendan que estamos frente a organizaciones bien estructuradas, con misión y visión claras, con una planificación a mediano y largo plazo. El recurso humano será esencial para esto, pues debe contar con gente interesada en desarrollar el deporte.

Sin credibilidad y confianza, difícilmente se va a lograr un apoyo sostenible.

¿Qué diferencia al surf latinoamericano del resto del mundo y qué crees que puede aportar a la escena internacional?

KS: Tenemos un lindo problema. Si bien el surf nunca fue un deporte tradicional, con muy poca infraestructura deportiva y poco apoyo económico, tenemos una ventaja: nuestras canchas de juego son el mar, gratis y natural. Esto hace que el surf se convierta en un deporte de inclusión social, de desarrollo personal y de esparcimiento sano.

Muchos otros deportes tradicionales cuentan con infraestructura, pero viniendo de países sin muchos recursos, son pocos los que logran tener esta infraestructura con nivel internacional u olímpico.

En el caso del surf, el universo es más rico en practicantes y ecosistemas en comunidades muy interesantes. En casi todos los países hay distritos que respiran y viven en el entorno del surf. Esto se debe al océano Pacífico, con una consistencia en olas excelente para la práctica del surf. Inclusive el Caribe tiene olas muy buenas cuando hay temporada.

Esto hace que el nivel competitivo se sostenga y se incremente en la región. Muchos gobiernos usan el surf como herramienta del turismo. Costa Rica y El Salvador son un ejemplo, pero Perú, Brasil, México, entre otros, son potencia en turismo para el surf.

El aporte vendría principalmente en el crecimiento, sostenibilidad de la industria del surf, así como la consistencia en sus olas para la práctica y competencia del deporte.

En cuanto a comunicación y visibilidad, ¿qué estrategias crees que han sido clave para posicionar al ALAS Pro Tour?

KS: ALAS nació como una respuesta a una necesidad: la falta de eventos de nivel profesional que sirvan como plataforma de visibilidad para los atletas.

Al conseguir un circuito sostenible y serio, los chicos pudieron no solo mostrar su nivel, sino que creamos una plataforma de exposición mediática que formó ídolos en cada uno de los países donde se realizaban los eventos ALAS.

Creamos una base de datos de medios de prensa de los países con atletas participantes en el tour.

También incluimos medios digitales, redes sociales y empoderamos a los atletas a compartir sus vivencias en nuestras plataformas.

Esto ha tenido un gran resultado para ambas partes, pues los chicos tienen mayor visibilidad, posibilidad de patrocinios y nosotros crecemos en atención y respaldo mediático.

El ALAS Pro Tour ha sido una plataforma clave para el surf latinoamericano. ¿Qué logros destacarías y qué metas quedan por alcanzar?

KS: El principal logro es el nivel competitivo de nuestros chicos. Hoy en día están a nivel de competir con cualquier atleta del mundo. Tienen confianza en sí mismos.

Otro logro importante es que nuestros chicos hablen de ALAS como de una familia. Ellos viajan como una tribu nómada, donde no tienen banderas, solo las sacan cuando están en el podio. Antes de las finales, todos son una misma nación, una misma tribu, una familia ALAS.

Y finalmente, la credibilidad y sostenibilidad. Que nuestros atletas mayores traigan a sus hijos a competir en el tour nos llena de orgullo. Esos reencuentros son hermosos, y confirman que estamos en el camino correcto.

He coincidido contigo en varios países y campeonatos, y siempre te he visto involucrado activamente en la organización. ¿Qué valor tiene, en tu opinión, participar directamente en la planificación y desarrollo de un evento? ¿Y qué importancia le das al trabajo en equipo en el éxito de cada campeonato?

KS: Si estás comprometido con el surf y llegas a un evento, es importante tu aporte, la transferencia de conocimientos.

Si quieres que crezca el deporte, debes dejar un legado en cada lugar. Mi filosofía es siempre apoyar en todo lo que se pueda a los organizadores, auspiciadores, productores y atletas. Es parte del negocio, parte del deporte y parte de nuestra sociedad.

Si amas lo que haces, compártelo.

¿Cómo ves la evolución de la industria del surf en términos de profesionalización, patrocinios y oportunidades para nuevos talentos?

KS: Estamos pasando por una crisis en la industria del surf. Las marcas más grandes están en crisis. Pienso que hay muchas razones, pero la principal es haber priorizado el negocio sobre la filosofía y el estilo de vida del surf.

Vender las marcas a grandes consorcios hizo que se pierda ese sentimiento por lo nuestro, por lo que nos atrae. Dejó de ser una moda aspiracional y cool.

Por otro lado, las molestias de nuestros ídolos deportivos, disconformes con las políticas y decisiones, recaen en los fans.

Es decir, si no estás feliz haciendo lo que te gusta, menos podrás transmitir bienestar, alegría o una moda aspiracional.

Las decisiones de los líderes de la industria no han sido las mejores.

Esto también impacta en los organizadores de eventos, que difícilmente logran conseguir apoyo económico.

La inclusión del surf en los JJ. OO. está recuperando la credibilidad de los sponsors hacia el surf, pero aún estamos lejos de lo que se esperaba.

¿Qué papel crees que debe jugar la educación —tanto formal como deportiva— en la formación integral de los surfistas?

KS: La educación siempre será la protagonista principal en un ser humano. El deportista no está lejos de esto.

La carrera deportiva es muy corta. La formación de entrenadores de nivel es urgente, pero también deben enfocarse en el futuro.

La educación te ayuda mucho en la toma de decisiones, incluso en el mismo heat. Principalmente te ayudará a crecer más allá del deporte.

Es vital para el desarrollo en todo aspecto. Mientras más conocimiento tengamos, mejores decisiones podremos tomar.

En un deporte tan conectado con el entorno natural, ¿qué medidas concretas se están impulsando desde ALAS e ISA para fomentar la sostenibilidad?

KS: ISA trabaja muy cerca de las organizaciones internacionales sobre protección de playas y olas, y el desarrollo de proyectos ecológicos y sostenibles en el entorno natural de las olas.

En ALAS nos enfocamos en transmitir valores, conocimientos y colaboramos con toda campaña que se ocupe del cuidado y protección de las rompientes y su entorno natural.

Mirando al futuro, ¿cuál es tu visión para el surf latinoamericano en los próximos cinco o diez años y por qué cambiaron de nombre al ALAS GLOBAL TOUR?

KS: Decidimos cambiar el nombre de ALAS Pro Tour por ALAS Global Tour, por el potente crecimiento del circuito en cuanto a participación, la llegada de atletas de otros continentes y el gran apoyo que hemos tenido del gobierno del presidente Bukele, quien se comprometió con ALAS desde su primer año de gobierno, haciendo todas las finales en ese bello país.

En 2024 batimos todos los récords de participación con 330 atletas de 21 países. Esto nos hizo mirar más allá de nuestras fronteras.

Esto nos confirmó que nuestros chicos ya están listos para el siguiente nivel.

Es por ello que para este año ALAS cambia su nombre, sin perder su esencia latina, otorgando trofeos regionales como la Copa Sudamericana, la Copa Centroamericana, la Copa de Norteamérica y Caribe, y la copa clásica del continente, que vendría a ser el ALAS Pro Tour de antes, clasificando a los mejores 4 de cada región, los mejores 16 del año, pero también invitando a los mejores 4 atletas de Europa y los mejores 4 de Asia (esto gracias a un convenio que estamos haciendo con las confederaciones continentales), para un evento global denominado Surf City El Salvador – ALAS Global Finals.

Otorgando un prestigioso trofeo a los campeones del ALAS Global Tour 2025 y que, seguramente, irá creciendo para 2026, donde podremos incluir a los mejores de África y Oceanía también.

Desde tu experiencia personal, ¿qué te motiva a seguir vinculado tan activamente al desarrollo del surf? ¿Qué es lo que más te ilusiona del camino que queda por recorrer?

KS: Cuando fui joven, creí tener talento, pero muy pocas posibilidades. Crecí sin un padre que me guiara, pero con una madre que me dio todo lo necesario para lograr mis metas. Si bien no logré grandes resultados deportivos, me ubiqué en un escenario que me motivó a ayudar a los chicos con talento a lograr sus metas.

Al ver tanto talento y ganas en los chicos de LATAM, me motivó a trabajar para ellos. Verlos conseguir sus metas, lograr objetivos, clasificar a JJ. OO., lograr medallas mundiales, pero principalmente crecer como seres humanos, no tiene precio.

Cuando siento el agradecimiento y cariño de tantas personas, me retiro con los ojos húmedos y con una sonrisa eterna que solo me confirma que trabajé —junto a mi equipo— en el camino correcto.

La motivación de seguir haciendo que el surf siga creciendo en armonía es un reto, pero también encontrar a las personas que quieran seguir ese legado y que puedan reemplazarnos a corto plazo es la nueva meta. 

Javier Vila de Savenelle de Grand Maison | Diplomacia Deportiva

Encuentros Enriquecedores | Sobre Karin Sierralta

Presidente de la Pan American Surf Association, vicepresidente de la International Surfing Association (ISA) y presidente del ALAS Latin Tour, Karin es una de las voces más reconocidas y activas del surf en América Latina y a nivel global.

Hola, estoy aquí

#sutilezascotidianas | Cuando era joven y regresaba de una excursión o de un viaje, esperaba con mucha ilusión que, al llegar al colegio, a la estación o al aeropuerto, estuviera mi madre, mi padre o ambos para recibirme. Era una sensación especial: sentirse protegido y querido.

Ayer fui a recoger a nuestra hija después de unos días de excursión con sus compañeros de clase. Esperaba con mucha emoción recibirla, esperarla cerca del autobús que les traía. Quería que, al bajar, me viese allí; que se sintiera como yo me sentía cuando mis padres me esperaban con una sonrisa y me daban un abrazo muy fuerte… qué sensación tan bonita. Y así fue: al llegar, me buscaba con la mirada y, al verme, aceleró el paso y me dio un abrazo muy fuerte… qué fuente de vitaminas.

Por mi trabajo, me ha tocado en muchas ocasiones recibir a autoridades, deportistas, invitados… y siempre ha estado presente la importancia de saber recibir a alguien. Qué importante es ese primer momento, donde una mirada, un apretón de manos, un abrazo, un beso o un simple gesto —dependiendo de la persona y el momento— muestra cortesía, respeto y afecto.

Cuidar estos detalles es enriquecernos como personas, nos hace sentirnos mejor y contribuye a transmitir serenidad y atención, desde el respeto y la amabilidad que requieren las personas. Es algo extensible no solo al ámbito familiar, sino también a nuestro entorno profesional. Saber recibir es la puerta hacia la cortesía.

No menos importante es —también— saber despedirnos de nuestros clientes, invitados, amigos o familiares. Un gesto de gratitud que cierra un espacio de tiempo donde deben sentirse atendidos, respetados y escuchados. Dos momentos fundamentales en nuestras vidas que, lejos de ser triviales, constituyen espacios clave de buenas maneras y saber estar.

Javier Vila de Savenelle de Grand Maison

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 94) | #todocomunica

Me importa que estés bien

#sutilezascotidianas | Con el paso del tiempo, uno debería ir evolucionando. Esto sería lo natural si somos conscientes de que nuestras decisiones y experiencias también influyen e intervienen en esa evolución. En más de una ocasión os he hablado del fracaso y —seguro— que en el futuro lo seguiré haciendo, porque también forma parte, de manera necesaria, de nuestras vidas.

Mis prioridades también han ido cambiando. Antes pensaba más en el objetivo final, dejando a un lado algo tan importante como saber cómo se encuentra el equipo. Vamos a toda velocidad en la vida porque nos obsesiona el resultado, el qué dirán, el dinero… pero me olvidaba de lo esencial: pensar más en nuestra salud. Al final, las situaciones de estrés y las obsesiones terminan pasándonos factura. Estoy convencido de ello.

Me importa que estés bien. Quiero saber cómo te encuentras, si hay algo que te preocupa, si no llegas a alguna tarea, si estás trabajando a gusto, si te gustaría trabajar de otra manera. Tu tranquilidad me importa. En definitiva, si tú estás bien, yo estaré bien.

Si un equipo está feliz, trabaja tranquilo, sin sobresaltos, sin dejar a un lado lo humano por pensar solo en el objetivo final. Porque no todo vale para alcanzar un logro o realizar un trabajo. En muchas ocasiones no he pensado en el equipo, cegado y preocupado por el resultado. Pero el verdadero éxito es llegar con tu equipo… con una sonrisa.

En el camino hacia el éxito uno pasa por muchísimas situaciones: errores, frustraciones, tensiones… pero cuando el equipo está bien, cuando se siente valorado y percibe que importa más cómo se siente que el éxito en sí, estamos ante un equipo capaz de superar cualquier adversidad… y de gestionar los logros con responsabilidad.

Javier Vila de Savenelle de Grand Maisón 

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 93) | #todocomunica

Anomalías graves en el fútbol

#sutilezascotidianas | No hace falta recordar la importancia que tiene el deporte en la sociedad, el peso que posee y su capacidad de llegar cada día a millones de personas. Y no solo a nivel profesional, también por su interacción con el ámbito amateur, porque el mundo del deporte es mucho más amplio. Probablemente muchos no son conscientes de ello, y el verdadero problema es no cuidar la esencia del deporte: los valores. La superación, el cuidado de nuestra salud, la ruptura de muros y la construcción de puentes —a través de la diplomacia deportiva—, su papel como motor económico…

Todos tenemos la responsabilidad, dentro de las posibilidades de cada uno, de salvaguardar, fomentar y transmitir su importancia y repercusión positiva en la sociedad. Desde el practicante ocasional de fin de semana hasta el deportista de élite, pasando por los clubes, las instituciones, así como por quienes nos dedicamos, directa o indirectamente, al mundo del deporte.

El fútbol genera muchas emociones: frustraciones, alegrías, tristezas… Una sociedad preparada, educada y que cuida los valores desde la infancia, minimiza buena parte de los incidentes que estamos viviendo en los campos de fútbol, dentro y en sus alrededores, pero también en nuestros hogares, bares, restaurantes… Estamos pasando por alto, desde pequeños, la importancia de cuidar estos valores. Y el problema empieza en el deporte base. El papel de la familia en todo esto es fundamental y debe asumir su responsabilidad en transmitir a sus respectivos hijos el respeto al adversario, el saber ganar y saber perder, el respeto hacia los árbitros, los símbolos, la convivencia… todo lo que implica una educación ejemplar, donde siempre prevalezcan las buenas maneras ante cualquier situación, sea positiva o negativa.

No respetamos los himnos, los símbolos; no se pueden celebrar las victorias. No sabemos celebrar las victorias. Tampoco sabemos perder. Insultamos constantemente al adversario, a los árbitros. No puedes ir al campo del rival con la camiseta de tu equipo… hasta ese punto hemos llegado. Estamos desaprovechando una grandísima oportunidad que nos brinda el fútbol para enriquecer a la sociedad en valores, convivencia y disfrute del deporte, de la emoción y de los buenos y malos momentos, pero siempre desde el máximo respeto.

La gestión y organización de eventos deportivos también debe trabajar en ello, buscar nuevas fórmulas que permitan regenerar los valores y recuperar la verdadera esencia del deporte. Que podamos disfrutar de nuestro equipo, de sus victorias, sabiendo perder, sabiendo convivir. Y, en todo esto, la gestión también tiene su parte de responsabilidad. Hay generaciones perdidas, sí; creo que hay personas que no cambiarán, porque por diversos factores —y por desgracia— en innumerables ocasiones solo aprendemos a base de castigos. Y sí, deben ser castigos ejemplares. ¿Cómo es posible que un niño de 11 años no pueda ir al campo de fútbol con la camiseta de su equipo por miedo a que le hagan algo? Somos una sociedad enferma y necesitamos un tratamiento urgente ante esta pérdida de valores y controlar nuestra parte más irracional. 

Javier Vila de Savenelle de Grand Maison 

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 92) | #todocomunica

José ‘Pepe’ Mujica, sinónimo de coherencia

#sutilezascotidianas | Una de las cosas que más valoro y respeto en una persona es su coherencia. Podemos pensar de forma muy distinta en todos los ámbitos de la vida, vivir en las antípodas del día a día, pero no puedo dejar de respetar —aún más— los análisis, opiniones y reflexiones de aquellas personas que viven como argumentan y que lo hacen desde el respeto más absoluto. Es, a día de hoy, utópico vivir en un mundo donde reine la coherencia. Las ambiciones personales, el poder, el dinero y la necesidad de aparentar —entre otras cosas— contribuyen a alejarnos y a no valorar las cosas realmente importantes de nuestra vida.

La diferencia de opinión con otras personas, lejos de ser un problema, es el camino para seguir evolucionando; saber escuchar y la empatía son ingredientes esenciales para lograrlo. El problema aparece cuando, al escuchar a una persona, observas que lo que está diciendo no tiene nada que ver con su forma de vida… dice y defiende una cosa, pero luego vive y actúa de forma totalmente distinta. Esa falta de coherencia es la llave a la pérdida de credibilidad, de confianza y, sobre todo, a la pérdida de uno de nuestros mayores patrimonios: el valor como persona.

Ayer falleció José Mujica, un ejemplo de coherencia y austeridad, que —cuando convivía como presidente con el poder, el dinero y la capacidad de influir directamente en decisiones de gran calado— prefirió alimentar sus valores y alejarse de la tentación de anteponerlos al dinero. Vivió siempre defendiendo, con constantes gestos y mensajes, la importancia del ser humano y la necesidad de que prevaleciesen las cosas más importantes de nuestras vidas, empezando por la dignidad y el equilibrio equitativo de la persona, con el estandarte de la coherencia y la austeridad… siempre con un tono —fundamental— respetuoso, enriquecedor y pedagógico.

En la sociedad nos faltan —en todos los ámbitos— más personas coherentes, que defiendan sus opiniones con respeto, y cuyo principal objetivo sea hacer un mundo mejor, mejorando la convivencia. Suena muy bien y queda muy bonito por mi parte esta reflexión, pero… no somos conscientes de los beneficios que obtendríamos, empezando por nuestra salud física y mental; seríamos —además— más felices.

Javier Vila de Savenelle de Grand Maison

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 91) | #todocomunica

El palco: reflejo de un problema que va más allá del fútbol

Un año más, final de Copa del Rey. El partido disputado entre el Barcelona y el Real Madrid en el Estadio de La Cartuja, Sevilla, nos ha dejado otro palco desafortunado. Un estadio al que, personalmente, le tengo un cariño especial por haber vivido allí un momento profesional importante. Sin embargo, se repite, una vez más, una imagen que, lejos de representar el verdadero motivo de la celebración —una final de fútbol—, se convierte en un escaparate institucional que acentúa aún más las diferencias entre aficionados e instituciones.

Estas escenas se repiten cada día en los palcos y, en innumerables ocasiones, hemos hablado de ello desde distintas perspectivas. Una de ellas es la planteada ayer por Carlos Fuente, cuya lectura recomiendo (dejo al final del texto el enlace a su reflexión/opinión).

El protocolo, lejos de ser una herramienta de comunicación rancia, trasnochada y encorsetada, es probablemente una de las más versátiles y con mayor capacidad de adaptarse a las necesidades y objetivos de un evento, siempre dentro de las directrices marcadas por su anfitrión. Por lo tanto, el problema no es del protocolo, sino de cómo se aplica y argumenta.

Vaya por delante, y me gustaría dejar claro, que esto no es una crítica a los responsables de protocolo del evento. Como he vivido estas situaciones, sé lo difícil que es gestionar el ego de ciertas personas y las presiones por mejorar el puesto de algunas de ellas. Al final, por desgracia, la decisión —en múltiples ocasiones— no recae solo en el profesional de protocolo… grave error. Cuando una llamada de teléfono tiene más peso que un decreto, tenemos un serio problema y, lejos de solucionarse, esta escena seguirá repitiéndose.

Es inevitable que el aficionado relacione la política y el deporte, llegando a una conclusión que, por desgracia, tiende a generalizar: “esto está politizado”. Es cierto que hay muchos políticos generosos —porque esto también va de generosidad y coherencia—, pero para evitar que esto suceda es necesario reconsiderar la representatividad en el palco: los presidentes de los clubes, exjugadores destacados de los equipos que disputan la final, deportistas relevantes, instituciones que representan al deporte, la figura del patrocinador… Demos un cambio importante a los palcos, abramos la ventana.

Dos reflexiones finales:

Tenemos fantásticos profesionales en protocolo, compañeros de profesión empáticos, responsables y conscientes de la importancia del momento. Dejémosles trabajar.

La otra reflexión: escuchar silbidos durante el himno es vergonzoso, y deberíamos tomar medidas serias para que no vuelva a suceder. Si es necesario suspender un partido, adelante. Es inaceptable que no se respeten los himnos.

Recomiendo leer la reflexión de Carlos Fuente

Javier Vila de Savenelle de Grand Maison 

Respetar al seguidor

#sutilezascotidianas | Se siguen repitiendo las faltas de respeto al seguidor, al fan que acude entregado a ver jugar a su equipo, al aficionado que sigue desde casa a sus jugadores favoritos; motor de los clubes, que viven con pasión cada partido.

Ganar y perder forman parte del deporte, y una de sus esencias es precisamente el cuidado de los valores. El respeto es inherente al deporte y, por tanto, debería estar presente en cada momento, dentro y fuera del campo.

En más de una ocasión he destacado la responsabilidad que tienen los jugadores con la sociedad, precisamente por su visibilidad y su altísima capacidad de influir, especialmente en los más jóvenes. También lo son —tanto o más— los clubes de fútbol, porque deben hacer todo lo posible para que los valores estén presentes en el día a día de sus vidas.

Efectivamente, la responsabilidad de un futbolista o de cualquier otro deportista es ganar, esforzarse para dar lo mejor de sí mismo, pero no menos importante es ser respetuoso: con el adversario, sí, pero también con su propio seguidor, al que debería cuidar y mimar, porque gracias al fan ellos pueden ser unos privilegiados. Es cierto que ser un deportista de alto nivel exige un sinfín de esfuerzos personales, pero también es cierto que el retorno es muy alto.

Cuando un equipo es eliminado, el club debe tener presente al seguidor, no solo de palabra; también con hechos. Por desgracia, en innumerables ocasiones, los deportistas no dan la cara. Sí, están desolados por haber perdido, pero el aficionado agradecería escuchar a algún jugador de su equipo explicando lo sucedido, siendo empático. Y aquí los clubes también tienen que facilitarlo y hacer todo lo posible para que acudan a las entrevistas y transmitan respeto a sus seguidores.

Los responsables de comunicación y protocolo, entre otras cosas, tenemos también la responsabilidad de hacer todo lo posible para que esto se cumpla. Es nuestra labor cuidar los tiempos, las formas y los mensajes; es cuestión de respeto hacia quienes lo dan todo, jornada tras jornada, desde la grada o desde casa.

Como indicaba antes, tanto en la victoria como en la derrota, los deportistas deberían ser más empáticos y respetuosos con sus seguidores. Y los clubes, esforzarse mucho más por hacer accesibles a sus jugadores a los medios de comunicación, que hacen de enlace y altavoz con el fan.

Los más jóvenes mimetizan el comportamiento de sus ídolos. Si sus ídolos son respetuosos con sus adversarios, con sus compañeros, con los himnos, con los aficionados del equipo contrario, si al terminar el partido se quedan a saludar o dan la cara cuando pierden… enriqueceremos una sociedad —totalmente entregada a su equipo— que necesita modelos representantes de las buenas maneras.

Javier Vila de Savenelle de Grand Maisón 

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 90) | #todocomunica

Esos momentos…

#sutilezascotidianas | Desde hace ya unos cuantos años, vivo lejos de España. Ya es nuestro cuarto país y, lejos de arrepentirme, con el paso del tiempo he aprendido que ha sido sumamente enriquecedor para nuestra familia. Nos ha unido aún más y hemos aprendido a valorar muchas cosas.

Viajar y conocer otras culturas es uno de los mejores caminos para no parar de evolucionar como personas. La lectura también es otro camino maravilloso, que tiene la capacidad de teletransportarte en cualquier momento del día, además de permitirte vivir experiencias y situaciones increíbles como las que te ofrece un viaje… incluso, en algunas ocasiones, aún más. Pero, en mi caso, lo tangible, lo que puedes vivir en persona, a través de los sentidos, pocas cosas pueden superarlo.

Procuramos inmortalizar todo esto a través del teléfono o de una cámara fotográfica, pero lo realmente importante es disfrutar del momento… porque esos recuerdos despiertan nuestros sentimientos. Los sentimientos también contribuyen a enriquecer nuestras buenas maneras, porque conocer, aprender y observar —en estos viajes— nos permite ser más cautos y respetuosos ante las diferencias de opinión.

Los pequeños detalles, esos momentos que disfrutamos en el día a día, hacen que nuestra vida sea más humana y feliz. Tengo un primo sensacional, Chema, un padrazo, de esas personas que hacen tu vida más fácil y mejor; me encanta viajar con él y con su sensacional familia. Qué afortunado soy. El otro día compartía, en el grupo que tenemos, una imagen donde destacaba la importancia de las cosas pequeñas, momentos que conforman un día, una vida… esos momentos que son los que realmente importan, los que hacen que tu vida se convierta en un oasis en medio de una sociedad que vive una auténtica locura de pérdida de valores.

Una llamada de un ser querido, un café caliente, ganar un desafío, despertar y ver que aún quedan horas por dormir, una mirada, una sonrisa de tu hijo… todas estas cosas —estoy convencido—, si somos conscientes de valorarlas, nos hacen ser mejores personas y, por ende, contribuirán a que vivamos en un mundo más amable.

Javier Vila de Savenelle de Grand Maisón

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 89) | #todocomunica

Aunque te critiquen…

#sutilezascotidianas | Aunque te critiquen… no dejes de reconocer el buen trabajo de las personas que te critican. Esta frase la escribí el 14 de abril del 2015… y con el paso del tiempo sigo afirmando su importancia, de no dejar de hacerlo por muy mal que se porten con nosotros. La fortaleza de nuestros valores están por encima del rencor o del ojo por ojo… evidentemente que con algunos no me iría de viaje, ni tan siquiera a tomarme un café pero debemos procurar mantener unos mínimos de respeto.

Cada día somos más egoístas y son pocos que se alegran de los éxitos de los demás, incluso si les va mal, se alegran… es cierto que otros, como yo, nos tomamos todo a la tremenda… excesivamente sensibles y que esto nos lleva a sobreinterpretar las cosas, cuando todo es mucho más sencillo.

Desde jovenes deberíamos aprender la importancia de reconocer las cosas que hacen bien los demás, sin el temor de que puedan quitarnos nuestro trabajo, que lo puedan interpretar como una debilidad por nuestra parte. Todo lo contrario, demuestra que somos capaces de dejar a un lado las posibles diferencias que podamos tener, el temor a que piensen que son mejores que nosotros y como consencuencia, ser menos que los demás, transmitiremos más seguridad, empatía y respeto.

No tengas miedo en felicitar, reconocer y alegarte por los éxitos de los demás, por las cosas buenas que hace un tercero… no esperes nada a cambio, hazlo por convencimiento. Al principio o en alguna ocasión, te entraran dudas, pensarás si realmente se lo merece o las posibles consecuencia negativas pero… comprobaras con el tiempo que al final se convertirá en hábito enriquecedor para tu vida, serás mucho más feliz y respetuoso; vivirás más tranquilo y disfrutarás mucho más de las cosas. 

Javier Vila de Savenelle de Grand Maisón 

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 88) | #todocomunica

… a las 3 am

Todos agradecemos que nos atiendan bien. Nos gusta que, cuando llegamos a un sitio, nos reciban con una sonrisa, pero también que sean diligentes. Por desgracia, en muchas ocasiones sucede todo lo contrario; incluso somos atendidos como si nos estuviesen haciendo un favor.

Cierto es que muchos de nosotros llegamos a los sitios como un elefante en una cacharrería y tratamos francamente mal a las personas. Pensamos que el cliente siempre tiene la razón, una frase que no ha ayudado en absoluto a que seamos personas respetuosas con quienes nos están atendiendo. El respeto debería ser recíproco, porque la cortesía y las buenas maneras son el primer paso para lograr un clima de cordialidad, donde podamos disfrutar del momento sin la tensión y la incomodidad que originan las personas desagradables y desagradecidas.

La falta de paciencia y las prisas son ingredientes que, ante situaciones delicadas —originadas por distintos motivos: porque hay demasiada gente, porque falta un determinado producto y deben reponerlo, por las horas que son, porque no terminan de solucionarnos un contratiempo, porque la comida no está a nuestro gusto, porque se han equivocado o porque llevamos mucho tiempo esperando—, hacen que el tiempo transcurra aún más despacio y perdamos las formas. Esto también es extensible a las personas que están detrás del mostrador, que nos atienden en un restaurante, en una consulta médica…

Hace unos días tenía que viajar otra vez; me encanta viajar y considero que es una de las mejores formas de aprender y de enriquecerse como personas. Es cierto que debes tener la predisposición, porque algunos viajan como las maletas… hay que fijarse en las cosas, en las tradiciones y costumbres… ser muchas veces camaleónico, porque eso te permite evolucionar más y mejor.

En el hotel donde nos hospedamos, al bajar por la mañana a desayunar temprano, conocí a una persona, Erika, la responsable de que todo estuviese en tiempo y forma en el desayuno. Aun a pesar de las horas, nos recibió con una encantadora sonrisa, pendiente de que no nos faltase nada y de que todo estuviese a nuestro gusto. Te hacía sentir como en tu propia casa, te apetecía quedarte más tiempo, disfrutando de otro café.

Erika se levanta todos los días a las 3 de la mañana y tiene que coger varios autobuses antes de llegar al trabajo. Cada día les deja el desayuno preparado a sus hijos. Cuando llega tarde de trabajar, tiene que hacer todas las tareas del hogar. Cuando hablaba con ella, en ningún momento me contaba esto con tono de queja. Seguro que le gustaría no tener que levantarse todos los días a las 3 de la mañana, pero… hablaba con una sonrisa, con tranquilidad.

Durante el día no he podido olvidarme de la conversación porque me hizo reflexionar mucho. Soy una persona muy afortunada pero… un poco desagradecido. Y creo que en innumerables ocasiones me he quejado sin motivo alguno… he saltado a la mínima, cuando hay otras personas que, aun teniendo muchos más motivos para tener menos paciencia, desprenden respeto, empatía y serenidad.

Javier Vila de Savenelle de Grand Maisón 

JVSG® 1931 | Sutilezas Cotidianas (Capítulo 87) | #todocomunica