Llevaba unos días sin escribir y he de confesar que lo echaba de menos. Han sido unos días muy especiales, por muchos motivos, pero uno en concreto ha sido poder estar con mi familia. Leyendo esta mañana el artículo del que será siempre mi profesor, Carlos Fuente, he podido comprobar que es cierto eso de que la convivencia con nuestros hijos abre un cuarto especial en nuestras mentes, por el que quizás, nos volvamos más reflexivos y menos impulsivos.
Mis hijos son pequeños, pero el mayor (3 añitos) me sorprende por su capacidad para entender las cosas, logrando así que cada día podamos interactuar más y mejor. Entiendo que las comparaciones siempre son odiosas y que en muchas situaciones, hasta … Leer más...







