Antes de empezar mi reflexión me gustaría dejar claro una cosa –y no es la primera vez que lo hago- que por mi trabajo y en mi trabajo, no tengo ideario político.
Ayer durante la comparecencia del presidente de la Generalitat pudimos ver la siguiente escenografía.
Este es un claro ejemplo en el que se politiza el protocolo. Además de esto, le debemos sumar a nuestra profesión una situación de crisis en la que automáticamente, y ya, como respuesta condicionada, somos los consortes del gasto, los amantes del despilfarro y los anfitriones de lo superfluo. Esto es algo que a los profesionales nos debería inquietar y obligarnos a reivindicar nuestro papel como parte de un equipo para salir de esta … Leer más...













